La obsesión por el petróleo

  • El problema con el huachicol es pequeño en comparación con la deuda de Pemex.
  • Fuerza laboral excesiva no estandarizada, por tanto, sin criterios competitivos en comparación con otras empresas del sector.
  • No hay dinero suficiente como para que solo el gobierno apoye a la empresa, mucho menos para construir una nueva refinería.

Aquí un documento que muestra un ejemplo de quiénes, y desde cuándo, son los destinatarios del engaño nacionalista o, mejor dicho, patriotero:

Vean los términos que sirven para mistificar la realidad sobre el petróleo los cuales, de forma análoga, se siguen usando:
“Independencia económica”,
“Todo sacrificio por la Patria es pequeño”
“Redención Nacional”

El nacionalismo se inculca como muchas religiones: desde la niñez, lo cual en sí mismo no tendría nada de malo si fuera una enseñanza progresiva, es decir, que pudiera adaptarse a cada etapa del desarrollo de las personas pero, lamentablemente, sucede lo contrario. Los mitos políticos, y seudo-religiosos, se extienden sin cuestionarse como si con ello se evitara perder un sentido de ciudadanía valioso para nuestro país, una ingenuidad claramente constatable.

Hoy día requerimos conceptuar al gobierno con un sano sentido crítico acorde con la capacidad de observación del gobernado, sin que para ello exista una línea ideológica verticalmente impuesta que, lejos de mostrar la realidad tal cual es, lo único que hace es obnubilar tal capacidad natural provocando que en nombre de la patria un grupo representativo del poder se crea con el derecho, por sobre el de los demás, de interpretar la realidad política, económica y cultural sin sujetarse, como en un Estado democrático, al escrutinio por vía del diálogo en complemento con la aplicación del Estado de Derecho.

¿Por qué sigue la obsesión por el petróleo?



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