El silencio, entre los homicidios y las notas periodísticas que los reportan

El periódico El Universal tiene una sección por demás interesante, pero no apta para quienes se “deprimen” cuando ven noticias y numeritos.

Se trata de un índice que mide la ausencia de cobertura informativa relacionada con un delito en particular: homicidio. Mismo que se estandariza de forma genérica sin aludir al fuero competencial o jurisdiccional.

Si partimos de la hipótesis de que el número de homicidios debería de dar la pauta a los medios locales o nacionales para tener cierta cobertura informativa de ellos, entonces, en algunos Estados y ciudades de nuestro país tal tendencia podría reflejar, hasta cierto punto, un grado de certeza sobre la comisión del delito.

Pero la historia es otra.

Resulta que el índice de homicidios no coincide, bien a bien, con el nivel de reporte noticioso de los mismos, es lo que el periódico aquí mencionado ha señalado con el término “silencio” de los propios medios.

Pongo la gráfica que da cuenta del estado del silencio a nivel nacional en la actualidad:

El lector tendrá que buscar por sí cuáles son los factores que propician tal silencio, aquí solo me limito a divulgar lo que El Universal ha preparado.

Vínculo principal: Los muertos silenciados, los espacios oscuros que deja la violencia en México

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Aeropuerto, decisión técnica no política: CCE

  • Temas técnicos deben decidirse por funcionarios e instituciones públicas facultadas, escuchando a actores interesados; no por consulta.
  • El ejercicio planteado por el equipo de transición no tiene validez legal y no es jurídicamente vinculante.
  • No hay garantías de imparcialidad, objetividad y seguridad.

Posted by Consejo Coordinador Empresarial on Sunday, October 21, 2018

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Ordenamientos mencionados:

Ley Federal de Consulta Popular

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Zuckerberg y su Face – segunda parte-

Tenemos, de nueva cuenta, otro escándalo en relación con una de las redes sociales más populares.

Otra vez Facebook ha sido objeto de ataque cibernético, donde la cantidad que se maneja sobre el número es de 50 millones de cuentas.

Por ser un acontecimiento reciente, al parecer podemos esperar más interpretaciones sobre los alcances de tal ataque. Fuente: Vanguardia

Según el mismo fundador de tal red social, el problema ya se controló:

 

Vínculo: ¿Cómo sé si mi cuenta fue una de las hackeadas en el ataque cibernético?

Por si usted no se acuerda de lo que pasó en marzo, le dejo la “primera parte”.

Descartes: “Pienso, luego, existo”
Pienso, luego, estorbo

¿Qué tiene que esperar?
¿Cree usted en la suerte?
¿Se siente vulnerable en esa red social?
¿Cree que no tiene información importante en dicha red?
¿No hay más que cuestionarse sobre tanto escándalo?

 

 

Antes y después de las elecciones

 

Nótese que, a pesar de la fecha del tuit, la temática seguirá siendo relevante dentro de la agenda del nuevo gobierno.

Al jurista le faltó señalar el tema de la delincuencia organizada, aunque está implícito en el punto número uno.

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Antes del día de la elección estos temas se discutían, aparentemente, entre los candidatos y sus representantes con los medios de comunicación, dando breves pinceladas en sus campañas generando expectativas con la intención de convencer al electorado.

Ahora, independientemente de la transición o entrega-recepción, estos temas serán discutidos con otro matiz:

  1. Tendrán que ser planeados por equipos de trabajo especializados.
  2. Sin alejarse de los propósitos planteados originalmente con motivo de las elecciones, derivado del punto anterior, las expectativas se ajustarán al ámbito de lo real.
  3. En caso de confirmar la mayoría absoluta en el Congreso, AMLO deberá de justificar a través del discurso público la aplicación de los proyectos.
  4. Los medios de comunicación así como los organismos de la sociedad civil serán en todo momento vigilantes del gobierno, haciendo las comparaciones a que históricamente haya lugar.
  5. La oposición se conformara de forma original, sobre todo en lo que respecta al PRI y sus aliados, algo nunca antes visto en la historia de nuestro país.

Cuando las expectativas son altas y no hay mediación entre el periodo electoral y post-electoral, la desconfianza tiende a aumentar ante la percepción de incumplimiento, por mínimo que sea; de ahí el papel de los medios y los políticos en el planteamiento transparente de los objetivos en base a un esquema público de resultados.

Ahora nos toca a los ciudadanos que fuimos a votar y aquellos que tienen interés en que nuestro país vaya por buen camino, tener la madurez necesaria para enfrentar los nuevos retos que no solo plantea una elección que históricamente no tiene precedentes sino que deberá mostrar, con el mismo o mayor empeño que en la época electoral, el acompañamiento que todo político o funcionario público requiere de sus ciudadanos.

Ya no es momento del encono ante quien pensó en una opción distinta a la ganadora en la contienda electoral. No hay lugar para más “bots”, “chairos”, “pejezombies”, “peñabots”, “acarreados” y demás acusaciones que circulaban a diestra y siniestra en la red. Es posible que haya quienes, a diferencia de los candidatos a la Presidencia de la República, no sepan perder y sigan difundiendo “fake news”. Por eso los ciudadanos tenemos que mostrar unidad, sin que se precie de sumisión, ante el nuevo panorama político. La oposición jugará un papel totalmente rediseñado dándose la oportunidad histórica que se vislumbra en el horizonte y que deberá de aprovechar junto con los medios para dar a conocer los puntos de vista concordantes o no con la nueva visión del gobierno, entendiéndose en beneficio de una gobernanza cuyo concepto está implicado en un ambiente democrático.

La tarea del ciudadano ahora es más compleja. Ya fue a votar, a la vez que estuvo atento a los posibles escándalos de unos y otros en la contienda. Ahora deberá de buscar la información relevante que lo implique en su circunstancia de acuerdo con el ámbito nacional o local y participar de acuerdo a ella. Esto lo puede hacer de dos formas, la más sencilla es acudir a los medios de comunicación locales, nacionales y extranjeros para enterarse de la actividad que reportan en relación con sus gobernantes lo cual, para muchos, les será gravoso ya que desaparecerá el morbo electoral y habrá de presentarse la oportunidad de ver la realidad tal cual es, diferenciándola de la expectativa anterior. (Aquí es donde se puede notar la gran diferencia tanto entre la opinión pública y la publicada como entre quienes realmente tienen, o no, interés por los asuntos políticos que nos implican a todos). Otra forma, más compleja eso sí, de allegarse la información es buscarla directamente, a través de ciertos canales que se adecuan a la especialidad de quien la procura; quienes buscan de esta forma tienen la capacidad de convertirse por sí mismos en referencia en cuanto a su interpretación.

El siguiente tuit representa, hasta cierto punto, a quienes procuran directamente la información – como los periodistas, abogados, contadores, entre otros – en relación con la actitud ante el nuevo gobierno, la cual es independiente de quien o quienes hayan ganado las elecciones.

No desperdiciemos esta oportunidad histórica. Varias generaciones han presenciado un evento sin precedentes. Quienes han votado por primera vez, tienen la oportunidad de hablar de un hecho que en muchos sentidos ha sido ejemplar:

a) organización; b) libertad de expresión; c) candidaturas independientes; d) respeto del voto; e) mayor formación de la conciencia política en los ciudadanos; f) clima de paz durante la jornada electoral, refiriéndose al ejercicio del voto, salvo excepciones; g) es la primera vez que un partido político tiene mayoría en el Congreso y es distinto al PRI; h) alianzas entre partidos ideológicamente distantes, lo que nos habla de la capacidad de encauzar intereses comunes; i) articulación de debates organizados por el INE, menos acartonados que los anteriores; j) el reconocimiento de la victoria de AMLO por parte de quienes habían sido sus contendientes en la elección, otro signo de madurez política; k) el uso de las redes sociales para incentivar la participación tanto de los Millennials como de la generación “Z” quienes representaron un alto porcentaje en la emisión del sufragio. Entre otros puntos.

Pero estas elecciones han padecido de ciertos males: a) un nivel de violencia muy alto en los ámbitos locales y estatales que ha cobrado la vida tanto de candidatos como de quienes ya ejercían una función pública; b) gasto desproporcionado asignado a partidos políticos y dado “a cuenta gotas” a los candidatos independientes; c) opacidad en las declaraciones patrimoniales, de intereses, etc., de buena cantidad de candidatos; d) absorción del espacio público de las candidaturas a la Presidencia de la República con menoscabo de las demás; e) el uso de los medios de comunicación para incentivar expectativas ingenuas y desproporcionadas; f) falta de discusión sobre el contenido de las propuestas de los diversos candidatos, favoreciendo en su lugar a las descalificaciones y acusaciones constantes por medio de escándalos; g) un número muy alto de “indecisos” que todavía se apreciaban al día de la elección; h) el uso de las redes sociales para motivar la animadversión entre las distintas posiciones políticas; i) la confusión entre quienes navegan en la red a causa del uso masivo de las “fake news”; j) claro distanciamiento entre el INE y el TEPJF en los casos de las candidaturas independientes. Etcétera.

Solo es posible apreciar los avances y retos que plantea esta coyuntura política si acudimos a la Historia de México en sus etapas recientes y de manera interdisciplinaria. La forma de hacerlo es, como sugerencia, a través de un modelo dialéctico que exprese, además de la dinamicidad histórica, la superación de las diversas etapas que se amalgaman de forma tal que con ello es posible desterrar tanto las utopías carentes de sustento real, las visiones maniqueas de quienes son, antes que nada, personas, así como una manera nihilista de apreciación de los asuntos políticos, formas estas de conciencia que abonan a una fragmentación y manipulación del individuo aislándolo más de su propia comunidad política que comprometiéndolo como parte indisoluble de ella. De esta manera, quienes van por los derroteros del desánimo o del desarraigo se verán obligados a aceptar que, a pesar del constante bombardeo de las noticias negativas, hemos avanzado en varios rubros en lo que concierne a la materia política general, de los cuales los ciudadanos debemos de ser garantes a través de la exigencia de rendición de cuentas a quienes nos van a gobernar en los distintos niveles, entre otros medios de participación ciudadana.

Termino con la declaración del Consejero Presidente del INE

 

Medios y Política: Ruiz-Healy Times

revista_mayo_2018La relación entre los medios de comunicación y la Política es de suyo complicada. Si decimos en unas cuantas líneas cómo es, juzgándola categóricamente tratando de abarcar sus diversas facetas, es pecar de ingenuidad.

Tanto los impresos como los digitales tienen una postura más o menos precisa sobre ciertos personajes políticos, más en estos tiempos electorales, y ni que decir de la obvia disposición que muestran los medios en televisión.

Saco a colación el número 18 de una revista llamada Ruiz-Healy Times, consultable por descarga directa en el mismo portal, fundada por el periodista Eduardo Ruiz-Healy , el cual da cuenta de la tendencia mencionada. En la mayoría de los artículos del número citado se puede apreciar el encono por cierta postura política tratándola de forma maniquea, lo cual ayuda más a la polarización de la opinión pública perjudicando la deliberación de quienes van próximamente a sufragar. Esto no es solo lo preocupante sino si dicha visión del entorno político puede ser soportada por los perdedores en la contienda electoral, sobre todo quienes de forma acrítica apoyan a sus candidatos sin ahondar en el contenido de sus propuestas.

Cuestiones relacionadas

En los medios es necesario distinguir varias cosas:
  1. Obviamente la información que proporcionan, cuestión que aparenta ser fácil si no es por la publicidad sobre ciertos productos o servicios que se disfraza con artículos “noticiosos”, hace que el lector-espectador se engañe con una información que cree útil o de “cultura general”.
  2. La opinión de quien emite las noticias, la cual también aparenta ser de fácil distinción si no es porque entre cada nota se puede colar, como no queriendo, la opinión expresa o tácita en forma de desplantes o, ya de plano, muecas (en TV) de parte del periodista.
  3. La organización de mesas redondas o “debates” en los que muestran la tendencia al invitar a 6 personas, por ejemplo, donde claramente son cuatro contra dos, el periodista aparenta moderar la “charla” haciendo preguntas falaces o claramente tendenciosas. En veces, hace preguntas tan complejas que ni el tiempo alcanza para que sus invitados puedan medianamente responder sin confundir al publico destinatario (sobre todo en Tv).
  4. La publicidad que soporta a los medios, algunos de los cuales se mantienen de la que proporciona el gobierno federal o estatal a quien, por “respeto”, no critican tanto  en comparación con aquellos que no intervienen en su mantenimiento. En la revista en cuestión no aparece dicha publicidad, solo de medios privados lo cual es, dicho sea de paso, un lujo que permite desvincularse para defender cualquier postura; un punto a favor, quizá.
  5. La duración de las notas. La cual varía dependiendo el “rating” o  popularidad de las mismas. Es obvio que, a parte de las elecciones o el Mundial de Rusia, las noticias que se extienden obedecen a consignas gubernamentales o, con la intención de seguir idiotizando, es el mismo medio el que las prolonga. La duración está relacionada con la capacidad de seguir moviendo los sentimientos del receptor, aunque no es posible generalizar por supuesto.
  6. La auto-censura. Tema tabú en los medios. Prefieren escudarse en los tiempos, recursos personales o económicos tales que sean tapadera de investigaciones potenciales. Contados con los dedos de las manos quienes sí son capaces de realizarlas a pesar de que el precio que pagan por ellas en varias ocasiones es mortal. El panorama pinta peor, varios de los medios están haciendo recortes de personal conformando un equipo “selecto” para las investigaciones fuertes, excluyendo a quienes pueden indagar con ahínco poniéndolos, en lugar de eso, en actividades multifacéticas en la producción de notas periodísticas disminuyendo su calidad, todo sea por el “rating” .

La finalidad de fijarse en estos detalles es para favorecer, en la medida de lo posible, un criterio amplio y sustentado que sea la base de la toma de decisiones en materia política, económica, etc., que redunde en beneficio del lector, radioescucha o televidente en el concepto de ser un consumidor responsable.

Nota: a la fecha de esta publicación, el vínculo que dirige a la revista mencionada se encuentra en mantenimiento. El aviso que en su lugar aparece promete su restablecimiento el próximo 2 de julio.

Estimado lector, si tiene más ideas que puedan añadirse a estos seis puntos, no dude ponerlos en la sección de comentarios en la parte inferior de esta publicación. Gracias.